lunes, 10 de octubre de 2011

Buenos resultados

Ya casi me había olvidado de esa sensación de esperar la nota de un examen sabiendo que estas tan justo que puedes aprobar o suspender. Normalmente si sé que no tengo posibilidades de aprobar, no me presento. Sin embargo, este Septiembre tenía que presentarme sí o sí a mis exámenes de la UNED. Pero no estaba muy convencido.

Debería haber estudiado más durante el verano, no dejarlo todo para las dos últimas semanas. Pero en la excavación era complicado ponerse a ello. Finalmente las últimas tres semanas me leí un libro entero, hice mis esquemas, estudié la teoría e hice los ejercícios de estadística. Pero aún así no pareció ser suficiente.

Cuando salí de los exámenes no las tenía todas conmigo, he de admitirlo. El examen de Antropología Lingüística y Cognitiva era más dificil de lo que yo esperaba, además de que no me dió tiempo a estudiarlo todo en profundidad. En el de Estadística no pude, con una sóla hora, hacer todos los ejercicios que, con algo de tiempo adicional, hubiera podido afrontar.

Aunque no estaba todo perdido, tenia posibilidades tanto de aprobar como de suspender. Sabiendo eso decidí traerme los libros de esas asignaturas a Alicante, por si las moscas...

Ayer toda la duda se aclaró. Al ver que la UNED no me enviaba aviso de notas decidí entrar en la Secretaría Virtual y consultar mis notas. Un minuto después, cuando pude reaccionar ante lo que veía, estaba dando saltos de alegría.

He aprobado los dos exámenes a los que me presenté. Muy justo en cuanto a la nota, pero aprobado al fin y al cabo.

Gracias a eso, los dos próximos años serán pará mí más descansados. Sólo me quedan nueve asignaturas para terminar mi segunda Licenciatura y, si todo sale como yo espero, será a la vez que termine el curso de Doctorado. Un buen final, esperemos que nada falle por el camino.

Un saludo

domingo, 9 de octubre de 2011

El Trasgo

Hablando ayer sobre la calidad de un trasgo pintado en la pared de un bar, la conversación derivó hacia cuál sería el origen de este ser mitologico. La Wikipedia salió a nuestro auxilio tan rápido como un movil se posó sobre la mesa y nos aclaró su nacimiento mitológico como celtico y noreuropeo. Algo lógico estando presente mayoritariamente en las tradiciones de la Cornisa Cantábrica.

Sin embargo, esa breve duda me generó una curiosidad aún mayor pues, a pesar de haber vivido y estudiado en Asturias, desconozco los detalles de mi propia mitología. Una breve investigación con el auxilio de Google me ha llevado a tener una idea bastante aproximada sobre el Trasgu.

El personaje más famoso de la mitología asturiana es realmente un ser hogareño (aunque muy presente en tiendas de recuerdos transformado en figurita). Se presenta en el hogar cuando la lumbre está encendida y entonces no hay quien lo saque de allí.

Aunque no he tenido la suerte o la desgracia de ver a ninguno por mi salón, el mito lo describe como un enano de no más de 80 cm de estatura, cojo, boca desproporcionada, nariz aplastada y pequeños ojos. Sin embargo, lo más característico seguramente sea su mano izquierda agujereada e ir vestido con traje y gorro rojos.

Pero la pregunta es ¿son buenos o malos? Pues depende. Si están de buen humor y lo tratas bien lo encontrarás ordenando la casa, limpiando,... pero esto suele ser pocas veces. Lo más normal sería sufrirlo, pues romperá o descolocará las cosas, alborotará al ganado (o a los animales de compañía, porque hoy en día ganado hay más bien poco), producirá ruidos por la noche,... Vamos, todo un encanto y encima sin pagar el alquiler.

Y aunque entrará en casa con mucha facilidad, echarlo de ahí será cosa dificil pues aunque nos mudemos nos seguiría. Lo que has de hacer si tienes la mala suerte de tener uno a tu lado es mandarle hacer algo imposible, como recoger granos de arroz o trigo del suelo. Como tiene la mano agujereada no podrá y se marchará avergonzado (se ve que no conoce el recogedor, pero no se lo digais por si acaso). Otra forma, para quien tenga ganado, sería pedirle que lave una oveja o vaca negra hasta volverla blanca. Como le será imposible hacerlo se marchará avergonzado.

En la actualidad, si escuchamos un ruido de noche no pensamos en que sea un trasgo (más bien pensamos en fantasmas o ladrones, según si has visto el Telediario o Cuarto milenio). Pero hasta bien entrado el siglo XVII era una creencia muy extendida por gente tanto letrada como iletrada. Y si en vez de llamarlo trasgo lo llamamos kobold, goblin, lupin o alguno de sus variados nombres encontraremos mitos similares en casi toda Europa occidental.

Así pues, no os asusteis mucho si a vuestro lado aparece un enano cojo y vestido de rojo. A no ser que lleve una navaja, en ese caso sí podeis asustaros y darle el reloj y la cartera; pero lo más seguro es que en ese caso no estaríamos hablando de un trasgo.

Un saludo

sábado, 8 de octubre de 2011

El nombre del viento


"Me llamo Kvothe. Quizá hayas oido hablar de mí"

Pocas novelas han resultado tan atrayentes para mí como la que os presento a continuación. El nombre del viento es una de esas obras que te enganchan y te mantienen leyendo durante horas con la intención de conocer su final. De saber como terminará. Porque realmente te engancha hasta perderte entre sus páginas.

La historia se presenta como la narración por parte del protagonista, Kvothe, de su vida a modo de autobiografía. Quien redacta su vida será un famoso escritor, "Cronista"; un personaje que se compromete a escribir su historia (narrada hasta el momento como leyendas exageradas por los pueblerinos de todo el mundo) exactamente como él la cuente. Esto llevará tres jornadas y cada una de ellas es uno de los libros que formarán la trilogía.

Esta primera parte empieza con su infancia como miembro de una caravana de musicos. Esa parte trascurre en compañia de un personaje que se percatará de su inteligencia especial y le hablará sobre el sitio donde desarrollarla: la Universidad. La narración de la primera jornada concluirá precisamente durante su estancia en la Universidad, donde deslumbrará a sus profesores y comenzará a conocer los misterios del Arcano. Pero no daré más detalles por aquellos que estén pensando en leerse el libro.

Es una novela para nada monótona ni aburrida. Tiene una lectura clara y sin caer en un error muy común dentro de la literatura fantástica, los nombres demasiado complicados y confundibles. Además se percibe perfectamente la transformación de los personajes a medida que los hechos ocurren. Todo ello convierte a esta obra en un volumen imprescindible en cualquier biblioteca que se precie.

Como rezan las criticas sobre el libro, se encuentra a la altura de Tolkien o de J. R. R. Martin pero sin intentar imitarlos; reando un libro magistral digno de ser leido.

Y todavía hay una noticia mejor y de la que me acabo de enterar. El 3 de noviembre, dentro de tan sólo 26 días, saldrá a la venta la segunda parte: "El temor de un hombre sabio". Yo ya he marcado ese día en mi calendario, pues estoy deseando saber cómo continúa la historia de Kvothe.

Un saludo

sábado, 3 de septiembre de 2011

Una guerra es algo serio

Si hiciesemos una encuesta entre la población española con la siguiente pregunta "¿Iria usted a combatir como voluntario a un conflicto bélico extranjero?", podríamos apostar a que la respuesta sería, mayoritariamente, negativa. Y lo mismo en España que en el resto de países europeos, americanos y en algunos de Asia. Estamos muy cómodos en la seguridad de nuestro país como para irnos a buscar aventuras fuera (yo el primero), más aún si en entre medias nos pueden matar. La vida no es un videojuego en el que si te matan reinicias la misión.

Embarcarse en aventuras de ese estilo era algo propio de otra época, cuando gentes de otros países venían, por ejemplo, a nuestro país a luchar del lado de la República. Ahora ya no esperes que nadie venga a ayudarte a luchar contra tu enemigo.

Por eso, encontrar en Internet una noticia que hable de un estadounidense que se va a combatir a Libia por su cuenta te hace pensar que está loco. Pero si además dice que lo hace para pasar unas vacaciones "cool" ya directamente piensas que realmente le falta más de un tornillo.

A sus 21 años Chris Jeon se compró un billete hacia Egipto, desde allí un autobus hasta Libia y se presentó ante los rebeldes, quienes le dieron un AK-47 y le dejaron luchar con ellos. Todo ello sin billete de vuelta (por si le mataban) y sin saber nada de árabe. No obstante, lo que remata completamente la historia es que ¡afirma que sus padres no lo saben!

Sinceramente, creo que este chico nunca ha entrado en una batalla de verdad ni tampoco le han herido, porque en ese caso no diría que es una aventura "cool". Una guerra no es eso, en una guerra muere gente, se destruyen casas y la economía queda hecha polvo. No es un sitio para irse de vacaciones.

Un saludo

Fuentes: Noticia en el periódico El Mundo, foto de Google

jueves, 1 de septiembre de 2011

100 años de moda

Magnifico video que he encontrado en Facebook a través de un amigo. Parece mentira cuanto han cambiado las modas en tan sólo un siglo.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Comunas y cantones

En el anterior artículo hablaba sobre las pretensiones de independencia de un pequeño pueblo de Italia, que piensa en convertirse en el nuevo Principato di Filettino. Esto puede parecer algo extravagante pues, en las actualidad, las ideas de independencia suelen proponerse para provincias enteras. Sin embargo, en el pasado no tan lejano podemos encontrar algunos ejemplos similares, a pesar de las sensibles diferencias que también presentan, con el caso italiano.

El más famoso de todos es la Comuna de París ocurrido en 1871. Tras la derrota en la Guerra franco-prusiana, el nuevo gobierno de la III República Francesa se encuentra, entre muchos otros, con varios problemas: un gran número de miembros de la Guardia Nacional presentes en la capital (que habían sido decisivos para resistir el asedio de la ciudad durante la guerra), un total de 400 cañones y ametralladoras a disposición de estas tropas y un Comité Central que no reconocía la autoridad del nuevo gobierno de Louis-Adolphe Thiers.

Las medidas adoptadas por el Gobierno, como intentar desarmar las tropas de París y poner límite a las tendencias republicanas radicales (muy activas desde la Revolución de 1948), tuvieron como resultado una sublevación en la capital y la elección de un Concejo comunal para el gobierno de la misma. En la práctica, París no estaba ya bajo la autoridad del Estado Francés.

Se mantuvo durante el periodo comunal una agenda de trabajo claramente reformista y, en algunas medidas, revolucionaria. Sin embargo, dentro de las medidas generales adoptadas por el Concejo comunal, cada uno de los quartiers mantenía iniciativas propias. Sin embargo, entre abril y mayo de 1871 las tropas gubernamentales atacaron la ciudad y progresivamente fueron recuperando el control. Una vez controlada la ciudad se inició una dura represión y la aplicación de una ley marcial que duró cinco años.

Un ejemplo más cercano podemos encontrarlo durante la Primera República Española, iniciada el 12 de julio de 1873. Iniciandose en Cartagena, pronto se extiende a más ciudades de la Península, las cuales se declaran formalmente como "Estados independientes federados" entre ellos. La duración en muchos casos fue muy efímera, siendo Cartagena la ciudad que durante más tiempo (seis meses) permaneció independiente.

Y seguramente existan muchos más ejemplos que estos dos a los que me he referido brevemente. Pero resulta claro que, aunque pueda parecernos extraño (y posiblemente más publicitario que real) el caso de Filettino, hubo ejemplo anteriores de crear Estados a partir de ciudades.

Un saludo

Fuente de información e imágenes: Wikipedia

lunes, 29 de agosto de 2011

Independencia en Italia

La gran obra de Garibaldi a mediados del siglo XIX, la unificación de Italia, parece que tiene las horas contadas. Al menos así será si logra prosperar la iniciativa de un pequeño pueblo italiano, Filettino, que ha planteado su independencia de Roma (entiendase del Estado italiano, no de la Iglesia católica).

¿La causa? Pues como respuesta a la reforma del gobierno de Berlusconi de eliminar los municipios con menos de mil habitantes. Ellos tienen sólo la mitad de los necesarios y por eso deberían pasar ahora a depender de otro pueblo cercano. No obstante, su alcalde está decidido a que eso no sea así y que prefieren convertirse en un Principado independiente antes que perder su capacidad de decisión autónoma.

La pregunta es, ¿hasta donde llegará esta alocada iniciativa? Seguramente no pase de ser una decisión extravagante sin más consecuencias, salvo haber salido en las noticias de medio mundo y haber producido su propia moneda y algo de merchandising. Italia no les permitirá convertirse en un nuevo San Marino, además de que económicamente no podrían mantenerse como Estado independiente.

De momento podemos seguir las noticias sobre este pequeño proto-Estado en su página web: www.principatodifilettino.com

Un saludo

Fuente: Público