domingo, 27 de septiembre de 2009

Domingo de oposiciones

Oh my God! ¿Un examen en domingo? Eso tiene que ser delito, fijo. Pues no lo es, hoy bien por la mañana he tenido mi primer examen de oposiciones a la Administración del Estado (y oposición en general).

Lo ideal sería que os dijera que he estado más de un año preparándome concienzudamente para la prueba, que me leí el temario por dos libros distintos, la Constitución europea y española o que me sabía de carrerilla la normativa que atañe al empleado público. Pero decirlo sería mentir

La verdad es que me inscribí a falta de un día para que terminase el plazo y compré el primer volumen del temario (por 50 euros... más caro que la mayoría de libros de mi carrera...) dos semanas después y que hasta hace un mes no empecé a leerlo. Pero bueno, pensareis, este mes no salió de casa más que para comprar el segundo volumen.

Pues tampoco. Estudiar, lo que se dice estudiar, me llevó un periodo de tiempo que se encuentra entre una semana antes y tres días antes del examen. Después de esos cuatro días me di cuenta de que realmente no es esencial para mí aprobarlo a la primera (esto no es la carrera) y me pasé los últimos días leyendo lo que me quedaba a ratos y viendo las primeras tres temporadas de “Cómo conocí a vuestra madre” (gran serie de la que en otro artículo hablaré).

Podéis imaginaros entonces que preparación podía tener yo de cara al examen. Pero aún así allí estábamos mi tía y yo a las 9.30 de la mañana de un domingo a la espera de entrar a un examen y sin haber salido de fiesta la noche anterior. ¿Alguien ha dicho que el infierno es algo parecido? xD

En cuanto al examen nada del otro mundo. Nos llamaron por nombres y nos daban la hoja de respuestas para las 90 preguntas tipo test: 30 preguntas sobre funcionamiento del estado, 30 de psicotécnico y 30 de informática. No puedo decir cuántas he respondido correctamente, de hecho mis pretensiones radican en la suerte que pueda haber tenido en muchas de ellas.

El martes publican el solucionario, pero para la lista de convocados al segundo examen algo más.
Alea iacta est

Un saludo desde Júpiter

lunes, 10 de agosto de 2009

Tras una semana en Londres...

... sólo puedo llegar a una conclusión: me falta otra semana más para poder verlo todo. La ciudad es enorme y los museos cierran pronto, por lo que sólo puedes ver uno por día y, a lo sumo, otro con poco tiempo. Es lo que ayer nos pasó con el Imperial War Museum. Durante la mañana estuvimos en el Science Museum (donde salimos a las 4 horas sin haberlo visto entero xD) para ir al Imperial. Éste segundo tenía demasiadas cosas para ver y lo ideal serían otras 4 ó 5 horas de las que no disponíamos.


Para esas últimas horas de la tarde aprovechamos a ver lugares que o no cierran o cierran más tarde, como es el caso de Harrods, Picadili Street o Hyde Park.


También hemos tenido tiempo para viajar hasta Bath, la más típica ciudad romana de Inglaterra donde han encontrado un templo de tipo tholos y unaas termas considerables. Además es la ciudad donde vivió Jane Austen, la autora de Orgullo y Prejuicio (cuyo libro no encontre en la tienda del museo, tremendo). Es una ciudad muy bonita, de estilo claramente decimonónico y, a pesar de la hora y media de viaje hasta allí merece ser vista. La pena es que no tuviesemos tiempo de ir a ver el Stonehenge que está cerca.


Por último, como nota totalmente friky, he comprobado en Londrés que la vida es un gran videojuego o, al menos, un Matrix. Cuando vas por la calle en el suelo aparecen mensajes de cargando xD

jueves, 6 de agosto de 2009

Primeros días en London

Llevamos ya dos días en la capital del Imperio británico y no ha parado de sorprendernos gratamente. Tanto de noche como de día las vistas en torno al Támesis y desde él han sido preciosas.
De momento hemos visto la Abadía de Westminster, el cambio de la guardia en el Palacio de la reina, el Tamesis con su Big Ben, Tower Bridge y London Eye, y por último el Museo de la Guerra y Churchill (donde me compré un par de libros que harán las delicias de algunos compañeros de clase :P)

martes, 14 de julio de 2009

En el Juego de tronos se gana o se muere

Cuando una novela engancha al lector, le apasiona, le hace querer, odiar o adorar a los personajes o hace que sus momentos más épicos se recuerden con nitidez estamos ante una buena novela. Cuando hace todo ello es una obra genial.

Si el final es sobrecogedor, apasionante, una culminación adecuada o realmente lleva a devorar más libros del autor, se tratará de un buen final. Si lo tiene todo será un final legendario.

Y si en un mismo volumen tenemos una obra genial y un final legendario estaremos ante “Juego de Tronos”.

UNA OBRA MAESTRA

Hoy mismo he terminado el primer libro de Canción de hielo y fuego y diré sin ningún miedo que George R. R. Martin es un verdadero artista. Me ha llevado a cada situación de los Siete Reinos y de las tierras de los Dhothrakis con una sencillez y amplitud como pocas novelas han hecho. Las maquinaciones del Consejo Real y la inutilidad del Rey Robert, el honor de Eddard Stark, el pragmatismo de Tyrion, la evolución en la personalidad de Daenerys, los espíritus contrapuestos de Arya y Sansa, la desgracia de Bran, el auge de Robb Stark,...

Tanto las intrigas de palacio como las batallas son esplendidas, magnificamente narradas. Sin muchos detalles pero tampoco insuficientes. Los justos para transmitir la confusión de algunas situaciones, ir descubriendo poco a poco otras, descubrir las menos con una brusquedad medida y sobrecogedora.

La desaparición de personajes secundarios, pero también de dos principales... uno que poco hacía pero otro que era de los mejores y más interesantes. Eso si fue un golpe duro... Pero no por ello malo, había de ocurrir y con ello dio un nuevo vuelco a la trama. Uno de tantos. Todos perfectamente situados en momentos clave para mantener la acción y el interés por lo que ocurre. Alejando el aburrimiento en todo momento.

Y el final es, cuanto menos, genial. Plantea interrogantes muy interesantes, premia personajes que se lo merecen y castiga a los que no, pero también deja una situación dentro de los Siete Reinos que hace muy interesante las perspectivas del segundo libro.

Tan bueno es el final que sólo tres capítulos finales merecen leerse el libro completo:
- el de Arya plantea un nuevo escenario en su última página. Sobrecogedor.
- Daenerys logra al final aquello que ha ansiado con todas sus fuerzas durante el libro y, antes de ella, su hermano Viserys. Es la culminación de su evolución desde una niña a una poderosa líder. Enternecedor.
- Y el mejor de todos para mí, el último capítulo de Catelyn, en el que su hijo Robb convoca un consejo para analizar la situación final, los hechos que allí ocurren me emocionaron como pocas veces ha ocurrido, incluso en el cine, la televisión o la vida real. Grandioso. Desde mi punto de vista, un verdadero premio del autor al lector.

Así pues, sólo me queda una cosa por decir: ¡Larga vida al Rey del Invierno!

jueves, 25 de junio de 2009

¡Ya estoy de vacaciones!

Y por ello volveré a actualizar con asiduidad, con mucha más que el último mes. He de admitir que ha sido un mes un tanto raro, sólo tenía cuatro examenes que hacer y un trabajo por entregar. Parece poco. Realmente lo era, máxime cuando la segunda semana de junio tenía dos seguidos (uno de toda una anual y una cuatrimestral) y después parciales a razón de uno por semana. Pero tampoco quería arriesgarme y, aunque mi conciencia de estudio fue mucho más laxa que otros años, decidí encerrarme en mi habitación.

¿Hechos destacables de este mes? Pues más de los que os podais imaginar.
- Sigo llendo a trabajar a la Beca en la biblioteca Central, con poco trabajo este mes (se nota que en exámenes la gente investiga menos) pero teniendo que ir allí todas las mañanas.
- Me enganché al Guitar Hero III, un juego adictivo del que me termine los dos primeros niveles sin mayor dificultad con una media de 4 estrellas (de cinco posibles). El tercer nivel ya es más complejo.
- A raiz de jugar al Guitar Hero me compré una guitarra de verdad (no la del juego) que me salió muy barata por eBay. Quizá sea demasiado barata para tener una calidad muy buena, pero me servirá para aprender a tocar y, si la cosa prospera, comprarme una mejor.
- Mis alumnas de latín aprobaron el Bachiller y, al menos una de ellas pues con la otra no pude hablar aún, saco un más que aceptable 6 en la PAU con un exámen más complicado que muchos otros años.
- Aprobé todos mis exámenes o al menos eso creo. Las notas que ya conozco están aprobadas, incluida la que más miedo me daba. El resto creo que puedo aspirar a grandes metas e incluso alguna matrícula de honor.
- Perdí dos buenas fiestas por el bien de mis estudios, un sábado y San Juán. Por suerte rentabilizados en aprobados, pero... ¿lo compensa? Yo estoy convencido de que sí, pero hay quien me dice que no... (tonterias, al final es mi carrera y lo que yo opine sirve xD)
- Me apunté a unas oposiciones, jaja. Las del "Cuerpo de Auxiliar de Administración del Estado". Para ser el último mono de la Admin, vaya; pero lo hago más que nada porque es la que tiene el temario más sencillo y nunca con una firme intención de sacar plaza. Aunque si suena la flauta...

Ahora mismo no me acuerdo de que más me pudiera pasar, pero realmente no es poco, ¿Verdad?
Un saludo desde Júpiter!

martes, 26 de mayo de 2009

Diálogos de El Milán

Es curioso lo que puede deparar mi facultad y el mundo que la rodea, casi tan extraño como ella misma. Tal vez influida por ella.

Hoy me acerqué de tarde a un quiosco (la típica tienda que vende golosinas, revistas, fotocopias,...) y al entrar tuve que escoger entre las miles de opciones que esas tiendas ofrecen a los compradores.

Hasta aquí todo normal. Lo extraño viene cuando escucho que el quiosquero habla con un comprandor (que deduje sería compañero habitual de diálogo) sobre esta canción.



Pero no simplemente sobre la canción, sino acerca del mensaje religioso-cristiano que Bob Dylan aporta a la canción, o que la canción tenía pasajes de ese libro, que si Dylan siempre iba con la Biblia, que si yo que se (la verdad es que no me acuerdo exactamente del tema, pero se que era algo por el estilo y tremendamente extraño).

Eso me hizo pensar en esta entrada y recordar un artículo de Koi Koi sobre personajes de nuestra Facultad.

Un saludo desde Júpiter!